Tengo serias dudas de si debería titular esta entrada Cosas que pasan a veces o Novedades. Como ha sucedido los últimos fines de semana la he visto los jueves, viernes y sábado. Todo bien excepto que por andar tan concentrado en oirla y estarla viendo que me meto en contra... Para remediarlo según yo di vuelta en la primera calle que me encontré y zas que también era en contra! No me detuvo tránsito me detuvo una patrulla de policía y no fue muy divertido.
Finalmente me dejaron ir pero ese viernes estuvo bien culero: no dormí, no me dejaron entrar y terminó el día con ese pedo con la policía que amenazó llevarse el carro (primero en hablarle a tránsito)...
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lunes, 30 de julio de 2012
miércoles, 29 de junio de 2011
Culpable
Me siento culpable. Al salir del trabajo pensé que sería buena idea caminar un rato una media hora, pero luego vi las nubes y se notaba que en cualquier momento llovería. Así que en lugar de quedarme a caminar mejor me fui a tomar unas cheves... Desde ahí oí llover (¡Oí gente correr y no estabas tú! Ya sé, la canción dice otra cosa). Se oía que afuera del bar caía un aguacero. Mientras más tiempo pasaba más agua caía (o eso parecía).
Lo único divertido del rato en ese lugar fue un partido de beisbol entre San Francisco y los Cachorros de Chicago. Ganaron los Gigantes pero me quedaba lejos la televisión muda por lo que no supe cuántas carreras hizo cada uno. Antes que terminara el juego, así sin voltear a verlo siquiera, el mesero me llevó unas tostadas! Me imagino que las llevó para que no me ande quejando. (La verdad es que sí me pusieron más atención). Lo único malo del partido es que la señal de iba de vez en cuando por la lluvia.
Recordé que el año pasado tomé una decisión similar el 30 de junio. En lugar de irme directo a mi casa llegué a tomarme unas cheves. Me acuerdo porque al otro día era primero de julio (no me digas) y era la fecha límite para registrar un trabajo al congreso. Con todo y el huracán Alex tuve que salir para hacer el depósito para estar al corriente con mi cuota como socio (y poder ser tomado en cuenta para el registro en el congreso). Este año podría pasar algo similar. El detalle es que no tengo nada concreto para participar.
Del bar me salí ya cuando iban a dar las once aunque todavía seguía lloviendo.
Nota: puse la versión de la Maldita vecindad pero la original es de Armando Manzanero
Lo único divertido del rato en ese lugar fue un partido de beisbol entre San Francisco y los Cachorros de Chicago. Ganaron los Gigantes pero me quedaba lejos la televisión muda por lo que no supe cuántas carreras hizo cada uno. Antes que terminara el juego, así sin voltear a verlo siquiera, el mesero me llevó unas tostadas! Me imagino que las llevó para que no me ande quejando. (La verdad es que sí me pusieron más atención). Lo único malo del partido es que la señal de iba de vez en cuando por la lluvia.
Recordé que el año pasado tomé una decisión similar el 30 de junio. En lugar de irme directo a mi casa llegué a tomarme unas cheves. Me acuerdo porque al otro día era primero de julio (no me digas) y era la fecha límite para registrar un trabajo al congreso. Con todo y el huracán Alex tuve que salir para hacer el depósito para estar al corriente con mi cuota como socio (y poder ser tomado en cuenta para el registro en el congreso). Este año podría pasar algo similar. El detalle es que no tengo nada concreto para participar.
Del bar me salí ya cuando iban a dar las once aunque todavía seguía lloviendo.
Nota: puse la versión de la Maldita vecindad pero la original es de Armando Manzanero
viernes, 5 de noviembre de 2010
Cosas que me pasan pero que no me gustan
Tengo muchas ganas de escribir. Esa voz interior, a la que rara vez le hago caso, me sugiere que escriba el paper que tengo pendiente (o el que quiero escribir). Pero no quiero escribir sobre física. No ahora. No en este momento. Llevo varios meses en los que mal que bien sólo he pensando en eso y ahora quiero un espacio, no obstante al mismo tiempo algo (seguramente esa voz interior) me hace sentir culpa. Tampoco ando demasiado creativo o demasiado disciplinado porque ando saltando de libro en libro y no avanzo ninguno realmente. Tengo pendiente Ladrón de sueños de BEF (¡ya me sigue en twitter!), Revólver Amarillo y DF confidencial de JM Servín. También empecé Yo, robot de Asimov, El amante de Janis Joplin y aparte compré la novela Polvo de Benito Taibo. ¿Cuándo los voy a acabar y al mismo tiempo leer y dar clases? No sé. Pero así como traigo ganas de escribir traigo ganas de leer.
Hoy volví a la gandhi (por lo mismo que ayer: caminar). Aguanté la tentación de comprar otro libro. Di con uno -seis piezas fáciles- de Feynman pero me aguanté la tentación. Luego di con Sabina en carne viva. No lo compré. Pero lo bajé (si me siento culpable) y ahora tengo otro libro empezado. Ya no me acuerdo si fue este año o el pasado que lo fui a ver en un concierto. No me averguenza decir que casi lloro. Ah, pues fue este año porque traía todavía ardor en los ojos después del spray buena onda que me aplicaron. Siempre había evitado ir a verlo. Me gustan sus rolas -algunas- pero... bueno me decidí y fui. Ese concierto de Sabina estuvo chido.
Claro, las colisiones elásticas me hacen sentir culpable. ¿Qué les voy a decir al rato? De colisiones elásticas no he repasado nada pero qué tal si les cuento sobre la pedrada que le dio David Valenzuela a Rogelio Castro en la novela El amante de Janis Joplin... ¿cómo ven? Ah bueno! Nunca faltará, jaja por supuesto, el alumno que diga que tiene que ver porque ese es un ejemplo de colisiones.
Las clases de en la mañana las disfruté mucho. Hasta me pude concentrar. Hasta me salió bien la explicación sobre el registro de nóminas después de haber hablado de la interpretación microscópica de la temperatura... toda una mezcla de conceptos o ideas diferentes... A pesar de haberlas disfrutado me gustaría estar en mi casa y no dar las clases que daré en un ratito más. Una empieza en 22 minutos. Son las 5:08pm. Mientras tomo café y pienso que poner aquí, Joaquín Sabina canta por las arrugas de mi voz se filtra la desolación... aquí le dejo para llegar a la clase a tiempo...
Hoy volví a la gandhi (por lo mismo que ayer: caminar). Aguanté la tentación de comprar otro libro. Di con uno -seis piezas fáciles- de Feynman pero me aguanté la tentación. Luego di con Sabina en carne viva. No lo compré. Pero lo bajé (si me siento culpable) y ahora tengo otro libro empezado. Ya no me acuerdo si fue este año o el pasado que lo fui a ver en un concierto. No me averguenza decir que casi lloro. Ah, pues fue este año porque traía todavía ardor en los ojos después del spray buena onda que me aplicaron. Siempre había evitado ir a verlo. Me gustan sus rolas -algunas- pero... bueno me decidí y fui. Ese concierto de Sabina estuvo chido.
Claro, las colisiones elásticas me hacen sentir culpable. ¿Qué les voy a decir al rato? De colisiones elásticas no he repasado nada pero qué tal si les cuento sobre la pedrada que le dio David Valenzuela a Rogelio Castro en la novela El amante de Janis Joplin... ¿cómo ven? Ah bueno! Nunca faltará, jaja por supuesto, el alumno que diga que tiene que ver porque ese es un ejemplo de colisiones.
Las clases de en la mañana las disfruté mucho. Hasta me pude concentrar. Hasta me salió bien la explicación sobre el registro de nóminas después de haber hablado de la interpretación microscópica de la temperatura... toda una mezcla de conceptos o ideas diferentes... A pesar de haberlas disfrutado me gustaría estar en mi casa y no dar las clases que daré en un ratito más. Una empieza en 22 minutos. Son las 5:08pm. Mientras tomo café y pienso que poner aquí, Joaquín Sabina canta por las arrugas de mi voz se filtra la desolación... aquí le dejo para llegar a la clase a tiempo...
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